El racismo mediático sigue siendo una barrera estructural para el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y niñas afrodescendientes en México, advirtieron activistas, periodistas e investigadoras durante el Foro Virtual “Mayor Visibilidad de las Disparidades en Salud Sexual y Reproductiva experimentadas por mujeres y niñas afrodescendientes”, organizado por la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, Capítulo México (RMAAD Mx), realizado en noviembre pasado.
Las participantes coincidieron en que la invisibilización —o representación estigmatizante— de las mujeres afrodescendientes en los medios de comunicación no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una historia de jerarquización racial, colonial y patriarcal que reproduce desigualdades simbólicas, políticas y materiales. Esta exclusión mediática limita el reconocimiento social, debilita la exigencia de derechos y contribuye a la omisión institucional en políticas públicas de salud, prevención de violencias y acceso a la justicia.
Durante el Foro se hizo énfacis en que el racismo mediático opera tanto por omisión como por distorsión: desde la ausencia sistemática de mujeres afrodescendientes en la agenda informativa hasta su representación a través de narrativas sensacionalistas, deshumanizantes o hipersexualizadas. Estas prácticas, advirtieron, tienen impactos directos en la vida, la seguridad y la salud de las mujeres afrodescendientes.
Teresa Mojica Morga, coordinadora de la RMAAD Mx, subrayó que “lo que no se nombra no existe”, al destacar que el reconocimiento mediático es un acto político indispensable para garantizar derechos. En tanto, la periodista e investigadora Ana Hurtado Pliego alertó sobre la escasa cobertura periodística y la falta de análisis estructural del racismo en México, lo que restringe el acceso a información veraz y obstaculiza la exigencia de políticas públicas con enfoque de derechos humanos.
Beatriz Amaro Clemente explicó que los estereotipos raciales, en particular la hipersexualización de las mujeres negras, tienen raíces coloniales que han servido históricamente para justificar la violencia sexual y feminicida, mientras que Sagrario del Carmen Cruz Carretero enfatizó que la invisibilidad mediática limita el reconocimiento de las mujeres afrodescendientes como sujetas de derechos y reduce su incidencia en la agenda pública.
Guerrero: una deuda informativa
La problemática adquiere especial relevancia en estados como Guerrero, donde existe una importante población afromexicana, principalmente en la Costa Chica. En la entidad, la cobertura mediática sobre mujeres afrodescendientes es mínima y suele centrarse en contextos de violencia o marginación, lo que refuerza su exclusión de las políticas públicas, particularmente en materia de salud sexual y reproductiva.
En Guerrero, la ausencia de narrativas mediáticas con enfoque antirracista e intercultural ha contribuido a la falta de políticas públicas específicas para atender las necesidades de las mujeres afromexicanas, particularmente en temas como salud materna, prevención de embarazos adolescentes, atención a la violencia sexual y acceso a la justicia. La invisibilidad informativa se traduce, en los hechos, en una ciudadanía incompleta.
Las ponentes coincidieron en que sin una transformación profunda del discurso mediático, con perspectiva antirracista, de género e interseccional, no será posible avanzar hacia la justicia sexual y reproductiva ni hacia una democracia incluyente. Combatir el racismo mediático, concluyeron, es una condición indispensable para la garantía de derechos y la reparación histórica.
