Ley Teresa

Ley Teresa: la iniciativa que busca impedir que el abandono paterno se convierta en un mecanismo de control sobre las infancias

En México, miles de madres enfrentan una paradoja jurídica: asumen por completo la crianza, sostienen económicamente a sus hijas e hijos y, aun así, dependen de la autorización del padre para realizar trámites fundamentales como obtener un pasaporte o salir del país. En muchos casos, ese consentimiento nunca llega. No porque exista un desacuerdo legítimo sobre el bienestar de la infancia, sino porque se utiliza como una forma de control posterior a la separación.

Con ese diagnóstico, la diputada local de Morena, Marisol Bazán Fernández, presentó en el Congreso del Estado la denominada «Ley Teresa», una iniciativa que busca eliminar ese obstáculo cuando el padre ha abandonado a sus hijas e hijos, incumple con sus obligaciones alimentarias o ejerce violencia. La propuesta plantea que, en esos supuestos, niñas, niños y adolescentes puedan acceder a un pasaporte o salir del país con la autorización de uno solo de sus progenitores o tutor, privilegiando el principio constitucional del interés superior de la niñez.

La iniciativa no surgió de un caso mediático, sino de una historia ocurrida en Guerrero. Su nombre honra a Teresa Nava Alfaro, originaria de Ahuacuotzingo, quien durante 12 años no ha podido salir del país con su hija debido a la negativa del padre de autorizar el trámite, pese a que éste no participa activamente en su crianza. En conferencia de prensa, Teresa y las diputadas promoventes sostuvieron que su caso no es aislado y aseguraron que, tan solo en 2025, al menos cinco mil mujeres enfrentaban situaciones similares en México.

La propuesta guerrerense retoma el debate que meses atrás se popularizó como «Ley Cazzu», nombre que medios de comunicación y redes sociales dieron a una iniciativa presentada originalmente en Michoacán para evitar que padres ausentes bloqueen el desarrollo de sus hijas e hijos mediante la negativa de firmar permisos de viaje o documentación oficial.

Aunque el nombre surgió por la alta exposición mediática del conflicto entre la cantante argentina Cazzu y Christian Nodal, la diputada Marisol Bazán, decidió cambiar el enfoque, en lugar de utilizar el nombre de una figura pública, optó por visibilizar el caso de una mujer guerrerense cuya historia representa una realidad compartida por miles de madres.

El cambio no es menor. Mientras «Ley Cazzu» convirtió el debate en un tema de conversación nacional gracias a la cultura popular, «Ley Teresa» busca devolver la discusión a su dimensión social y jurídica: la protección efectiva de niñas, niños y adolescentes frente al abandono parental.

La propuesta parte de una premisa sencilla: la patria potestad no puede convertirse en un instrumento para obstaculizar el desarrollo de la infancia.

Actualmente, diversos trámites, entre ellos la expedición del pasaporte para personas menores de edad, requieren la autorización de ambos padres. El problema aparece cuando uno de ellos ha desaparecido de la vida familiar, incumple con la pensión alimenticia o utiliza su consentimiento como una forma de presión contra la madre.

La iniciativa pretende que, en esos supuestos, el requisito de la doble autorización deje de operar automáticamente y puedan establecerse mecanismos que privilegien el interés superior de niñas, niños y adolescentes, sin que ello implique cancelar de manera automática los derechos del otro progenitor.

La Diputada local de Guerrero Marisol Bazán Fernández argumentó en tribuna que la patria potestad no puede convertirse en un instrumento para obstaculizar el desarrollo de la infancia. Foto: Congreso de Guerrero.

El debate ya trascendió las fronteras del estado. La propuesta original impulsada en Michoacán fue enviada al Congreso de la Unión al tratarse de materias reguladas por legislación federal. Posteriormente comenzaron a surgir iniciativas similares en otras entidades, como Oaxaca y ahora Guerrero, lo que evidencia que el problema no responde a casos aislados sino a un vacío normativo que afecta a familias en distintas regiones del país.

La propia conferencia en la que fue presentada la «Ley Teresa» reconoció que cualquier modificación de fondo deberá discutirse en la Cámara de Diputados federal, pues implica cambios en disposiciones nacionales relacionadas con la expedición de pasaportes y la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes.

Desde una perspectiva de género, el debate trasciende el ámbito del derecho familiar. Diversos colectivos y especialistas han advertido que la negativa injustificada de un padre para autorizar trámites esenciales puede convertirse en una forma de violencia ejercida contra las mujeres a través de sus hijas e hijos, al prolongar relaciones de control incluso después de la separación.

Sin embargo, la discusión también exige cautela jurídica. La eventual reforma deberá establecer criterios claros para acreditar el abandono, el incumplimiento de obligaciones o la violencia, garantizando el debido proceso y evitando que la excepción sustituya al principio de corresponsabilidad parental.

Lo que está en juego no es únicamente un trámite administrativo, sino el equilibrio entre los derechos de ambos progenitores y el derecho de niñas, niños y adolescentes a desarrollarse plenamente.

La historia de Teresa Nava Alfaro demuestra que las omisiones del derecho también generan consecuencias. Cada autorización negada puede significar una beca perdida, una oportunidad académica frustrada, un tratamiento médico retrasado o un proyecto de vida que nunca llega a concretarse.

Si el Estado reconoce que el interés superior de la niñez debe prevalecer sobre cualquier otro interés, entonces también debe impedir que las herramientas jurídicas destinadas a proteger a las familias terminen utilizándose para restringir los derechos de quienes menos capacidad tienen para defenderse. La aprobación de una reforma como la Ley Teresa no resolverá por sí sola los conflictos familiares, pero sí enviaría un mensaje claro: el abandono no puede seguir otorgando poder de decisión sobre el futuro de las infancias, y ninguna niña o niño debería ver limitado su desarrollo por la ausencia o la voluntad arbitraria de quien renunció a ejercer plenamente su responsabilidad como padre.

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4 comentarios en «Ley Teresa: la iniciativa que busca impedir que el abandono paterno se convierta en un mecanismo de control sobre las infancias»

  1. Apruebo y apoyo total a la Ley Teresa, seria un gran apoyo a madres valientes y solteras que sacan adelante a sus hijos sin ayuda del PADRE, finalmente quienes son las responsables de los hijos son las madres de familia y considero que es absurdo el permiso para lo que debe ser algo obvio.

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